¿Quieres saber de qué son estas cicatrices? Mi padre era un alcohólico y un animal, y una noche se le fue la olla más de lo normal. Mi madre cogió un cuchillo de cocina para defenderse. A él no le hizo ninguna gracia, ninguna, y delante de mis narices le hincó el cuchillo a la vez que se reía. Se volvió hacia mí y dijo: ¿por qué... tan... serio...? Vino hacia mí con el cuchillo. ¿Por qué... tan... serio...? Me metió la hoja en la boca. ¡Vamos a dibujar una sonrisa en esa cara! Y... ¿por qué estás tan serio?
"¡Ta-daaaaaa...! ¡ha... desaparecidooooo!"


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